La llegada de un hermano es uno de los grandes cambios en la vida de un niño. Ilusión, curiosidad… y también algo de miedo a dejar de ser el centro de todo. Los cuentos son una herramienta preciosa para hablar de todo eso sin que se sienta interrogado.
Por qué funcionan los cuentos
Un cuento permite hablar de emociones a través de otros. A un niño le cuesta decir «tengo celos», pero le resulta fácil decir que el dragón del cuento está enfadado porque su hermana le copia todo. A partir de ahí, la conversación sale sola.
Cuándo empezar
- Durante el embarazo, unas semanas antes del nacimiento, para que vaya imaginando cómo será.
- En los primeros meses, cuando aparecen los celos y la novedad se convierte en rutina.
- Cuando el pequeño empieza a gatear y a «invadir» sus juguetes: es el momento de los conflictos… y de los cuentos que los cuentan con humor.
Qué buscar en un cuento sobre hermanos
- Que muestre lo bueno y lo difícil. Un hermano es un compañero de juegos, pero también alguien que rompe tus construcciones.
- Que el mayor tenga un papel importante. Los niños necesitan sentir que ser el mayor es especial.
- Que haya enfados y reconciliaciones. Así aprenden que enfadarse es normal y que luego se arregla.
- Que tenga humor. Reírse de los líos entre hermanos les quita peso.
Preguntas para hablar después de leer
- «¿Por qué crees que Draquis se enfadó?»
- «¿Qué hizo Mipis para que se le pasara?»
- «¿A ti te pasa alguna vez algo parecido?»
- «¿Qué es lo que más te gusta de ser el hermano mayor?»
No hace falta hacerlas todas, ni siempre. A veces basta con leer y abrazarse.
Ideas para que el mayor se sienta protagonista
- Que «lea» o cuente un cuento al bebé, aunque sea mirando los dibujos.
- Un ratito a solas contigo cada día, aunque sean diez minutos de cuento.
- Que elija algo del bebé: el pijama, la canción, el peluche.
- Recordarle lo que él puede hacer y el bebé todavía no: hablar, correr, leer…
Y cuando aparecen los celos
Los celos son normales y sanos. Lo importante es ponerles nombre sin regañar: «Parece que hoy estás enfadado porque el bebé necesita mucho a mamá. Es normal sentirse así». Y después, un plan para él solo.
Draquis y Mipis empieza precisamente así: con Draquis viendo cómo su hermanita sale del huevo. Después vienen los saltos, las copias, los enfados, el ¡CHOF! en la charca de Gruñi… y los abrazos. Es un cuento ideal para leer en familia cuando llega un hermanito. Conoce a los personajes.
