Entre los 3 y los 6 años los niños cambian muchísimo: pasan de escuchar cuentos en tu regazo a intentar leer sus primeras palabras. Por eso, el cuento perfecto a los 3 años no es el mismo que a los 6. Aquí tienes una guía sencilla para acertar.
A los 3 años: rimas, repeticiones y mucho dibujo
A esta edad lo que más disfrutan es reconocer y anticipar. Les encantan:
- Frases que se repiten y que pueden decir contigo.
- Onomatopeyas y sonidos: hacer el ruido del animal o del trueno.
- Ilustraciones grandes y claras, con detalles que buscar.
- Historias cortas, que se puedan leer de una sentada.
Truco: deja que termine tú las frases conocidas. Le encanta «leer» aunque todavía no sepa.
A los 4 años: personajes con los que identificarse
A los 4 años empiezan a ponerse en el lugar de los personajes. Funcionan muy bien:
- Historias de la vida cotidiana: hermanos, el cole, los miedos de la noche.
- Personajes con emociones claras: el que se enfada, el que tiene miedo, el que hace reír.
- Humor sencillo: alguien que se cae al agua, una rana que gruñe por todo.
A los 5 y 6 años: primeras lecturas en solitario
Es la edad en la que muchos empiezan a leer solos. Aquí ayuda muchísimo que el libro esté en la misma letra que aprenden en el cole. Si en clase usan letra ligada, un cuento en ligada les permite leer sin tener que «traducir» de una letra a otra.
Busca libros con:
- Frases cortas y palabras sencillas.
- Poco texto por página, para que no se agobien.
- Una historia que enganche, para que quieran saber qué pasa después.
Qué tiene un buen cuento infantil
Sea cual sea la edad, fíjate en esto antes de comprar:
- Que te guste a ti también. Lo vas a leer cincuenta veces.
- Que las ilustraciones cuenten cosas, no solo adornen.
- Que tenga emoción y humor: un problema, un enfado, una risa y un final tranquilo.
- Que se pueda leer en voz alta con ritmo: si al leerlo en voz alta suena bien, funcionará.
- Que el tamaño de letra sea generoso si ya está empezando a leer.
Tipos de historias que casi siempre funcionan
- Cuentos de hermanos, sobre todo si hay uno en camino.
- Cuentos de animales que se comportan como niños.
- Cuentos para dormir con un final calmado.
- Cuentos con un personaje gruñón: a los niños les encanta reírse de los mayores que se enfadan por todo.
Draquis y Mipis: ¡Qué jaleo en el bosque! nació con todo esto en mente: dos hermanos dragones, una rana gruñona, mucho humor, ilustraciones grandes y letra ligada escolar. Sirve para escucharlo a los 3 años y para leerlo solo a los 6. Puedes verlo por dentro aquí.
